
Cristian Casas Cassataro: "No existe un peronismo unido"
Cristian Casas Cassataro, referente del justicialismo y exconcejal de Villa Dolores, dialogó con Radio Verdad y realizó fuertes cuestionamientos al escenario político nacional, provincial y local.
Criticó al gobierno de Javier Milei, cuestionó la fragmentación del peronismo y advirtió sobre la falta de dirigentes capaces de construir una alternativa política.
Al analizar el escenario nacional, Casas Cassataro consideró que Javier Milei podría imponerse si las elecciones se realizarán en el corto plazo, aunque estimó que no repetiría el mismo margen de votos que obtuvo anteriormente.
El dirigente señaló que observa aumentos salariales en el sector político, gastos que considera excesivos y recursos destinados a la compra de aviones F-16 y a viajes oficiales al exterior. En contrapartida, reclamó inversiones concretas en infraestructura.
“Yo quiero saber qué obra pública, qué escuela se ha inaugurado, qué ruta se ha inaugurado o pavimentado, qué autopista se ha creado. No hay inversión en obra pública, cero”, manifestó.
Además, cuestionó el predominio de la comunicación política en redes sociales y televisión. Según sostuvo, los dirigentes se concentran en las críticas y las disputas discursivas, pero no presentan propuestas concretas.
Casas Cassataro atribuyó las posibilidades electorales de Milei, entre otros factores, a la falta de una oposición organizada y a las divisiones dentro del peronismo.
“La oposición que tenemos está al salto por un bizcocho”, afirmó, al cuestionar que distintos sectores políticos prioricen negociaciones por cargos y lugares en las listas antes que la construcción de una alternativa común.
Sostuvo: “Ningún partido político se está armando para ganarle a Milei, todos se están armando para negociar”.
También apuntó contra la conducción del peronismo nacional y rechazó que el movimiento quede identificado exclusivamente con determinados dirigentes. “El peronismo no pertenece a Cristina Fernández Kirchner o a Kicillof; el peronismo es una ideología que pertenece al pueblo”, expresó.
Para el exconcejal, el espacio necesita una renovación que surja desde sus bases y no dependa únicamente de funcionarios. “No veo ni la esperanza, lamentablemente, de un candidato potable, de un candidato que salga de las bases, que salga del pueblo y que no sea un funcionario más”, señaló.
Sobre las figuras políticas de Córdoba, reconoció que le gustaba Juan Schiaretti y manifestó que mantiene una valoración favorable hacia Natalia de la Sota, aunque aclaró su desconfianza hacia los dirigentes en general.
También cuestionó el recorrido político de Martín Llaryora dentro del peronismo cordobés. Sostuvo que el actual gobernador no fue parte del núcleo original que construyó Unión por Córdoba y que, pese a haber sido crítico de ese espacio, terminó encabezando el movimiento.
Para Casas Cassataro, la fractura entre el sector que impulsó José Manuel de la Sota y el actual esquema provincial sigue teniendo consecuencias sobre la articulación política y la llegada de gestiones y recursos al Valle de Traslasierra.
Al referirse a la situación del justicialismo en la región, Casas Cassataro aseguró que el espacio atraviesa una crisis de conducción y no logra definir un rumbo.
“Desde que se fue González, el peronismo quedó a la deriva”, afirmó, en referencia a Oscar González. Recordó que ya existía preocupación por la falta de una figura que pudiera ocupar ese lugar de liderazgo.
“Va a ser un barco sin timón. No va a haber capitán que se anime a manejar la nave”, sostuvo al recordar los cuestionamientos que, según dijo, se planteaban dentro del propio peronismo.
El dirigente consideró que quien pretenda conducir el espacio deberá reunir a intendentes, jefes comunales y referentes de toda Traslasierra, teniendo en cuenta las diferentes necesidades de cada localidad.
“Hoy en día nadie la tiene”, afirmó sobre la capacidad de construir esa unidad, y agregó que los tiempos electorales se acercan sin que aparezca una figura dispuesta a asumir el liderazgo.
En ese contexto, reconoció la importancia que tuvo Oscar González en la gestión de recursos para la región y sostuvo que su salida dejó un vacío político difícil de cubrir. Al mismo tiempo, señaló que la gestión requiere trabajo, capacidad de articulación y llegada a los distintos niveles de gobierno.
Sobre Enrique Rébora y otros referentes regionales, consideró que existen dirigentes con capacidad de gestión, pero insistió en que el problema también está relacionado con la fractura histórica del peronismo cordobés.
“Yo creo que el problema no está en ellos, sino en esa fractura histórica que hubo entre Llaryora y Unión por Córdoba en su origen”, expresó.
En el plano municipal, Casas Cassataro consideró que el intendente de Villa Dolores Maximiliano Rivarola cuenta con ventajas políticas de cara a una eventual reelección, principalmente por la estructura del oficialismo y la fragmentación de la oposición.
“Yo creo que sí”, respondió al ser consultado sobre las posibilidades de continuidad del mandatario. Explicó que un gobierno en funciones tiene recursos y una estructura territorial que no posee quien compite desde fuera del poder.
“Es muy difícil, tenés que hacer las cosas muy mal para que no te elijan ni los mismos empleados municipales”, afirmó.
Sin embargo, aclaró que, a su entender, la gestión de Rivarola “hasta ahora aprueba” y señaló que las diferencias entre ambos se habían moderado. Incluso contó que mantuvieron un acercamiento y que habían quedado en reunirse.
Casas Cassataro también manifestó preocupación por las personas que rodean al intendente y advirtió sobre la intervención de intermediarios en la relación política. Dijo que había solicitado hablar directamente con Rivarola para evitar esas mediaciones.
Al evaluar el panorama electoral, sostuvo que el oficialismo local enfrenta una oposición fragmentada. “No existe un peronismo unido acá”, remarcó, y agregó que el radicalismo también atraviesa divisiones, mientras que La Libertad Avanza, según su descripción, tuvo hasta el momento una presencia más vinculada a las redes sociales.
El exconcejal mencionó que una eventual competencia entre Rivarola y Gloria Pereyra podría haber configurado una elección más disputada, aunque consideró que la situación procesal que atraviesa la ex intendente afectó su posicionamiento político. También expresó que le gustaría volver a ver a Juan Pereyra activo en la política.
Finalmente, cuestionó las listas de unidad cuando no existe un compromiso real de los sectores que quedan fuera de ellas. A su entender, las diferencias internas terminan debilitando el trabajo electoral.
“Yo no creo mucho en las listas de unidad”, afirmó, al señalar que algunos dirigentes dejan de trabajar o lo hacen con menor intensidad cuando no consiguen el lugar que pretendían.
Casas Cassataro concluyó que Rivarola todavía tiene tiempo para corregir posibles errores de gestión y fortalecer su posición, en un escenario donde, según su análisis, el peronismo local aún no logra definir una conducción ni una alternativa electoral consolidada.