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El Camino de los Túneles de Taninga: postales de vértigo y cóndores en el oeste cordobés

Esta maravilla de la ingeniería vial construida en la década de 1930 invita a un viaje por cornisas imponentes, uniendo volcanes apagados con la inmensidad de los llanos riojanos.

El Camino de los Túneles de Taninga: postales de vértigo y cóndores en el oeste cordobés

Esta maravilla de la ingeniería vial construida en la década de 1930 invita a un viaje por cornisas imponentes, uniendo volcanes apagados con la inmensidad de los llanos riojanos.

El Valle de Traslasierra es famoso por sus ríos cristalinos y la tranquilidad de sus pueblos, pero esconde un rincón donde la aventura y la ingeniería se fusionan de manera perfecta: el Camino de los Túneles de Taninga. Ubicado sobre la Ruta Provincial 28, este circuito histórico se consolidó como uno de los recorridos vehiculares más impactantes y fotogénicos de la provincia de Córdoba.

Un hito de conectividad tallado en la roca

Ideado en 1930 por el ingeniero Juan Breggia, este tramo fue creado con un objetivo ambicioso para la época: perforar la roca viva de las Sierras de Pocho para abrir un corredor comercial directo entre Córdoba y los llanos de La Rioja.

El trayecto consta de cinco túneles excavados a mano y dinamitados, que actúan como ventanas naturales hacia el abismo. 

Guía para el viajero: El itinerario paso a paso

El circuito se inicia formalmente en el paraje de Taninga (cerca de Salsacate) y propone una desconexión total del ritmo urbano:

  • Los Volcanes de Pocho: Antes de ingresar a los túneles, la ruta bordea las siluetas de antiguos conos volcánicos inactivos (como el Poca, el Yerba Buena y el Bicho) que rompen la llanura con formas cónicas perfectas.
  • El tramo de los miradores: Entre el primer y el tercer túnel se abren balcones de piedra equipados con pasarelas de seguridad. Desde allí se observa en toda su magnitud la profunda Quebrada de la Mermela.
  • Avistaje de fauna: Los precipicios verticales son el hogar de familias de cóndores andinos, que aprovechan las corrientes térmicas de aire para planear a pocos metros de los turistas.
  • El descenso a Chancaní: Tras trasponer el último túnel, el camino desciende zigzagueando de forma abrupta hacia la Reserva Natural Chancaní, un área protegida que resguarda el último remanente del bosque nativo chaqueño en la región.

Gastronomía local: El Chivito como bandera

Ninguna visita a la zona está completa sin hacer una parada técnica en los comedores regionales ubicados a la vera de la ruta en Taninga y las comunas vecinas. La especialidad absoluta de este rincón cordobés es el chivito asado a las llamas, condimentado con hierbas serranas y cocinado lentamente con leña de algarrobo. Cabe destacar que actualmente solo se puede circular hasta el tercer túneles por las tareas que realiza Vialidad provincial tras los derrumbes provocados por un incendio.

 

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