
Incendios en España: más de 125 mil hectáreas quemadas y el insólito uso de "burros bomberos"
El país ibérico enfrenta una de las peores temporadas de su historia reciente. En medio del desastre, proyectos ecológicos apelan al pastoreo tradicional para crear cortafuegos naturales.
España atraviesa una crítica temporada de incendios forestales impulsada por las extremas olas de calor que azotan al sur de Europa. Según datos oficiales del Ministerio para la Transición Ecológica de ese país, las llamas ya han arrasado más de 125.900 hectáreas en lo que va del año, una cifra que quintuplica la superficie afectada en el mismo periodo de 2025 y que marca uno de los registros más alarmantes de la historia reciente.
El gobierno español debió declarar la emergencia de interés nacional en regiones como Madrid y Ávila debido a la voracidad de los focos, los cuales obligaron a evacuar y confinar a decenas de miles de personas en distintos municipios.
Se contabilizan más de 100.000 personas evacuadas a causa de los masivos focos activos, principalmente concentradas en la Comunidad de Madrid, Ávila, Toledo y Castellón. Si se suma a quienes permanecen bajo órdenes de confinamiento preventivo en sus municipios por el humo y la cercanía del fuego, la cifra alcanza a unas 90.000 personas solo entre el oeste madrileño y Ávila.
Los "burros bomberos": la estrategia milenaria que cobra fuerza
En medio de la emergencia y el despliegue de brigadas, aviones hidrantes y recursos de alta tecnología, una iniciativa ecológica y ancestral ha tomado protagonismo: el uso de burros para la prevención de incendios.
Organizaciones sin fines de lucro, como Tivissa Donkey Firefighters en Cataluña o El Burrito Feliz en Andalucía, rescatan asnos abandonados o maltratados para llevarlos a zonas de alto riesgo forestal.
A diferencia de otros animales, los burros consumen de forma continua vegetación seca, maleza y matorrales duros que actúan como el principal combustible para el fuego. Además, al pastar en manada, crean senderos y limpian franjas de terreno a las que la maquinaria pesada no puede acceder. Esos caminos desmalezados por los animales son aprovechados luego por los bomberos para ingresar con mangueras y equipos en terrenos complejos.
Esta combinación entre recuperación animal y manejo sustentable del territorio demuestra ser una herramienta clave e inestimable para frenar el avance implacable de las llamas en el verano europeo.
Fuente: Cba24n