
Jorge Ingaramo: "Hay un pequeño cambio de tendencia, no hay tanta pálida como había hasta agosto"
El reconocido economista Jorge Ingaramo dialogó con Radio Verdad y realizó un amplio análisis de la situación económica argentina. Si bien destacó una serie de indicadores positivos, advirtió que todavía no puede hablarse de un cambio de tendencia consolidado.
Ingaramo enumeró varias “buenas noticias”: el aumento del 17% en la liquidación de divisas de CIARA-CEC, las compras de dólares del Banco Central, la apertura del mercado de carnes a Japón, una mejora real del 3,7% en la recaudación y el incremento del consumo interno reflejado en el IVA.
También destacó el crecimiento de los patentamientos: “Las motos crecieron 7,1% respecto a agosto, autos 10,7%, usados 9,3%”.
Sin embargo, fue cauteloso respecto del futuro: “No se puede decir que esto constituya un cambio de tendencia significativo”, aunque consideró que “hay un pequeño cambio de tendencia, no hay tanta pálida como había hasta agosto”.
Consultado sobre si esta mejora comienza a sentirse en los bolsillos, sostuvo: “Se ve, porque las motos no las compran los ricos. Las motos, los autos usados no los compran los ricos”. Y agregó que el movimiento del crédito hipotecario, prendario y de los préstamos en dólares podría terminar generando impacto en la economía.
Ingaramo fue contundente al referirse a la inflación: “No, no, no está consolidada la baja de la inflación”.
Según explicó, los aumentos de tarifas y transporte anticipan una inflación de octubre “pesadita”, mientras que estimó que septiembre podría ubicarse en torno al 2%.
También cuestionó las recomendaciones del Fondo Monetario Internacional respecto de los subsidios y planteó una fuerte crítica al esquema cambiario actual.
“Yo siempre he sido muy crítico con esta idea de tener controlado el mercado de capitales”, afirmó.
En ese sentido, sostuvo que el Gobierno debería avanzar hacia “una situación de libertad cambiaria total” y consideró que el tipo de cambio debería flotar para darle mayor previsibilidad a los inversores.
Al analizar los sectores que todavía no muestran una recuperación significativa, Ingaramo fue directo: “Los complicados son los de siempre: la industria, el comercio y la construcción”.
También mencionó dificultades en algunos servicios privados, salud y educación, y remarcó que la construcción “todavía no ha repuntado”.
Sobre las PYMEs, advirtió: “Las PYMEs son básicamente comercios. Han desaparecido 8.400 comercios minoristas desde que está Milei”.
Y puso como ejemplo el cierre de una cadena de panaderías con 26 locales en Buenos Aires: “Panaderías, no estamos hablando de ropa de lujo ni de la venta de champán, estamos hablando del pan”.
Otro de los puntos centrales de su análisis fue el valor del dólar. Ingaramo consideró que el actual nivel puede sostenerse debido al superávit externo, aunque advirtió que Argentina está cara en términos internacionales.
“Claro, por supuesto. Muy cara”, respondió al ser consultado sobre si Argentina está cara en dólares.
Según explicó, una parte de la población de mayores ingresos consume cada vez más en el exterior y señaló: “Todo el mundo sabe que el dólar tendría que estar por lo menos 20% más arriba”.
Para Ingaramo, el atraso cambiario genera problemas para sectores vinculados a las exportaciones y las PYMEs.
El economista planteó que para recuperar con fuerza la inversión y el empleo privado debería avanzarse en un conjunto de medidas.
“Yo diría que se haga el paquete del Fondo, o sea, se asegure la sostenibilidad de la deuda flotante, el tipo de cambio con la ayuda de Bessent si hace falta, y la eliminación total de los controles de capitales”, sostuvo.
También propuso utilizar el Fondo de Garantía de Sustentabilidad para refinanciar deudas de tarjetas y bajar las tasas de interés.
En una de sus definiciones más contundentes, afirmó: “En la Argentina hace falta un sinceramiento en serio y que se haga un programa de libertad económica en serio”.
Y advirtió: “Así nunca se le va a dar certidumbre al inversor”.
Ingaramo consideró que el campo puede volver a ser un motor importante de la recuperación si se cumplen las proyecciones de producción.
Pero marcó una diferencia con la Argentina de la época de Mauricio Macri: “Ahora tenemos superávit externo en combustibles y energía”.
Destacó particularmente el resultado de Vaca Muerta y el superávit energético, aunque aclaró: “No es mérito de Milei porque Vaca Muerta empezó antes de Milei”.
Finalmente, sobre las importaciones, señaló que el crecimiento se concentra principalmente en los automóviles y remarcó la fuerte caída de los bienes de capital, vinculándola con la caída de la inversión.