
La Hermana María Emilia Calvo relata su vocación y la vida en un hogar de niñas en Santa Fe
María Emilia Calvo, Hermana del Sagrado Corazón y oriunda de San Pedro, dialogó con Radio Verdad sobre su trayectoria religiosa, el origen de su vocación y el compromiso diario que mantiene en un hogar de niñas en la provincia de Santa Fe.
La hermana Calvo recordó el momento en que eligió la vida religiosa, una decisión que tomó a temprana edad:
"Tenía 17 años cuando elegí la vida religiosa y lo sentí en el corazón. De mi abuelo Luca heredé la vocación de servicio y en la misa de confirmación sentí en mi corazón esa fuerza de que debía dedicarle la vida a Jesús. Así llegué a las hermanas del Sagrado Corazón y aquí estoy 27 años después".
Actualmente, reside en un hogar en Santa Fe donde asiste a un grupo de niñas en situación de vulnerabilidad:
"Ahora vivo en un hogar de niñas en Santa Fe, son 18 niñas vulnerables de los barrios más carenciados de Santa Fe y viven con nosotras de lunes a viernes. Somos cuatro hermanas que nos levantamos a las 6 de la mañana y comenzamos rezando, y a las 7 de la mañana me voy al colegio que también se llama Sagrado Corazón, como en Villa Dolores. Regreso a las 13:00, y a veces voy a misa, y a las 18:00 recibo a las nenas que vuelven del colegio y me acuesto alrededor de las 12 de la noche".
Consultada sobre los sacrificios de la vida religiosa, la Hermana María Emilia fue sincera al mencionar la maternidad:
"Lo más difícil a veces es no formar una familia propia. A mí siempre me atrajo mucho la maternidad, entonces trato de encauzar eso, el de no tener mis propios hijos. Y si bien en algún momento me costó, decidí seguir porque es más fuerte lo que me atrae de esta vida".
Reflexiones sobre la fe, la juventud y los tiempos modernos
Al abordar la relación entre los jóvenes y la fe, la religiosa destacó su preocupación por la tecnología:
"Cuando yo era chica hacíamos la comunión y la confirmación porque era un mandato familiar, pero los chicos ahora lo deciden. A mí no me preocupa la falta de fe en los jóvenes, pero sí me preocupa el tiempo que pasan en las pantallas y la forma de vida,”
También reflexionó sobre la adaptación de la Iglesia:
"El Papa Francisco ayudó mucho para que la iglesia se adapte más a los tiempos de hoy, pero no sé si estamos llamados a adaptarnos a todos".
Para la hermana María Emilia, la vida de fe es fundamental para el equilibrio personal:
"La oración ayuda. Hay momentos en que uno no le encuentra sentido a la vida, pero la oración ayuda a vivir con un equilibrio más sano".
La importancia de la ayuda y el perdón
Sobre la pérdida de esperanza y la soledad, hizo una fuerte invitación a buscar apoyo:
"Cuando alguien pierde la esperanza, lo primero que sintió fue la soledad muy profunda, y por eso los invito a buscar, porque siempre hay alguien que nos quiere dar una mano y no totalizar la vida en este presente, porque se puede salir adelante y buscar ayuda".
En otro pasaje de la entrevista, profundizó sobre un pilar de la fe:
"Creo profundamente en el perdón, porque si no aprendemos a perdonar las ofensas, no vamos a poder perdonarnos a nosotros mismos".
Finalmente, compartió su visión sobre la Iglesia en el contexto actual:
"En los últimos 30 ó 40 años la gente se alejó de la Iglesia, pero eso me lleva a descubrir las opciones en un mundo donde no acompaña la fe porque la gente que está dentro de las iglesias es la que quiere y busca una vida de fe".
También se refirió al Papa León:
"Respeto mucho al Papa. Es de Estados Unidos pero conoce mucho Latinoamérica, no tiene una mirada europea, y si nos empieza a visitar me alegra mucho".