
Murió un nene tras tragar una bolita: "La comunidad tiene que estar instruida"
Un chico de 8 años murió en Grütly, Santa Fe, tras atragantarse mientras jugaba. La directora del SAMCO de Esperanza explicó que el menor llegó desde una zona rural y advirtió sobre la importancia de aprender maniobras de primeros auxilios.
Un nene de 8 años murió en la localidad santafesina de Grütly, a unos 60 kilómetros de la capital provincial, luego de atragantarse con una bolita de vidrio mientras jugaba. El chico fue trasladado al SAMCO de Esperanza, el hospital de mayor complejidad del departamento Las Colonias, pero los médicos no pudieron extraer el objeto que obstruía la vía aérea.
La directora del SAMCO, la doctora Elizabeth Miranda, contó en Radioinforme3 por Cadena 3 Rosario que el menor llegó desde una zona rural y que el tiempo transcurrido complicó la asistencia. “Este cuerpo extraño fue obstruyendo la vía aérea, la fue inflamando y no se pudo sacar el objeto”, explicó. La profesional indicó que la autopsia determinará con precisión qué elemento causó la asfixia.
Miranda señaló que este tipo de episodios son frecuentes en las guardias pediátricas, aunque suelen darse en chicos más pequeños. “Es un motivo muy común de ingreso a nuestra guardia, las obstrucciones de vía aérea con distintos elementos”, afirmó. También mencionó casos con chupetines, partes de juguetes y golosinas consumidas mientras los chicos corren o juegan.
Durante la entrevista, la médica insistió en la importancia de la prevención dentro de las casas, escuelas y espacios de juego. “Si están comiendo, tratar de que estén tranquilos, sentados, no corriendo ni jugando”, recomendó. También pidió prestar atención a juguetes pequeños o desarmables y evitar que menores queden al cuidado de otros chicos.
La directora del hospital remarcó que aprender maniobras básicas puede hacer la diferencia mientras llega la asistencia médica. “La comunidad tiene que estar mínimamente instruida en algunas maniobras básicas, porque esto puede ser crucial entre la vida y la muerte de una persona”, sostuvo.
En niños pequeños, Miranda explicó que se aconseja colocarlos boca abajo y dar palmaditas en la espalda, entre los omóplatos, para intentar expulsar el objeto. En chicos más grandes y adultos, indicó que debe aplicarse la maniobra de Heimlich, con presión sobre la boca del estómago para generar la salida del aire y destrabar la vía aérea.
Mientras se desarrollaba la entrevista radial, los periodistas informaron otro episodio similar ocurrido en Rosario: un chico de 10 años ingresó al Hospital Vilela tras tragarse un capuchón de lapicera. El menor pudo ser asistido y quedó internado en observación, un dato que volvió a poner en alerta a muchas familias.
Sobre el caso de Grütly, Miranda confirmó que se intentó una cricotomía de urgencia, pero la obstrucción estaba demasiado baja y el tejido ya se encontraba inflamado. “En un niño uno intenta absolutamente todo, pero hay protocolos porque el daño cerebral y cardíaco puede ser irreversible”, explicó. Antes de cerrar, dejó una advertencia: “Que nos quede la enseñanza para evitar que estas situaciones se repitan”.