
Régimen de servidumbre: el calvario oculto de la hija de Claudio Barrelier
La causa por el femicidio de Agostina Vega expuso el contexto en el que vivía la niña de 11 años en la casa de barrio Cofico.
La investigación por el femicidio de Agostina Vega no solo busca reconstruir cómo ocurrió el crimen, sino también el contexto en el que vivía Claudio Barrelier, principal acusado en la causa. A partir de testimonios, pericias y distintas medidas de prueba, los investigadores comenzaron a reconstruir la dinámica familiar dentro de la vivienda de barrio Cofico, donde también residía su hija de 11 años.
Según fuentes vinculadas al expediente, la menor habría crecido en un ambiente marcado por el control permanente y la falta de autonomía, una situación que ahora forma parte de la investigación judicial.
Un control permanente: así vivía la hija de Claudio Barrelier
De acuerdo con los elementos incorporados a la causa, la niña no podía tomar decisiones básicas sin la autorización de su padre. Los investigadores sostienen que tenía fuertes restricciones para salir de la casa, relacionarse con otras personas o desarrollar actividades cotidianas con independencia.
Las mismas fuentes describen un contexto de constantes limitaciones y un clima de temor que también alcanzaba a Marianela Palmero, pareja de Barrelier e imputada en la causa por presunto encubrimiento.
Otro de los aspectos que analiza la Justicia es el manejo del dinero dentro del grupo familiar. Según la investigación, Barrelier administraba la Asignación Universal por Hijo (AUH) correspondiente a la menor y también percibía otros ingresos, entre ellos una beca municipal. Además, los investigadores sostienen que impedía que su pareja trabajara fuera del hogar, lo que habría generado una fuerte dependencia económica.
Para los pesquisas, ese control financiero formaba parte del esquema de sometimiento que intentan reconstruir durante la investigación. Los investigadores intentan determinar el alcance de las situaciones de violencia y control que, según sostienen, existían en el hogar.
“Era un tipo que mantenía en calidad de servidumbre a su esposa y a su hija. A Melisa, la mamá de Agostina, le hacía escenas de celos todos los días. Con sus amantes pasaba lo mismo. Era un hombre celoso”, sostuvieron fuentes cercanas a la causa en diálogo con La Voz.
Fuente: Vía País