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Sorprendente: personal de Parques Nacionales y el Conicet descubrieron un nuevo mamífero en las sierras

Se trata del bautizado "Apnoctomys conicetorum", perteneciente a la familia de las ratas vizcacha, que fue hallado en la Sierra de Guasapampa, ubicada en el PN Traslasierra.

Sorprendente: personal de Parques Nacionales y el Conicet descubrieron un nuevo mamífero en las sierras

Se trata del bautizado "Apnoctomys conicetorum", perteneciente a la familia de las ratas vizcacha, que fue hallado en la Sierra de Guasapampa, ubicada en el PN Traslasierra.

En un hecho inusual y sorprendente, un equipo conformado por científicos del Conicet y personal de Parques Nacionales descubrió en la Sierra de Guasapampa, ubicada en el Parque Nacional Traslasierra al oeste de la provincia de Córdoba una nueve especie de roedor, que representa un género hasta ahora desconocido para la ciencia

El hallazgo aporta nuevas claves sobre la evolución de los mamíferos sudamericanos y destaca el valor de las investigaciones de campo para conocer la biodiversidad argentina. 

Además, este hallazgo pone en relieve que aún existen linajes desconocidos para la ciencia, incluso en regiones muy exploradas desde distintas disciplinas.

El estudio del hallazgo de la nueva especie fue publicado recientemente en la revista científica Vertebrate Zoology y describe a un roedor perteneciente a la familia Octodontidae, un grupo de mamíferos sudamericanos que incluye a las llamadas ratas vizcacha y otros roedores adaptados a diversos ambientes.

Con la coordinación de Pablo Teta, investigador del Museo Argentino de Ciencias Naturales Bernardino Rivadavia, el proyecto está conformado por especialistas del CONICET —del IDACOR y IADIZA— y Parques Nacionales.

La nueva especie fue bautizada Apnoctomys conicetorum, en homenaje a las instituciones que hicieron posible el proyecto.

“Esto nos demuestra que incluso en áreas cercanas a grandes centro turísticos y urbanos, como es el caso de las sierras de Córdoba, se pueden esconder todavía especies desconocidas para la ciencia”, aportó Pablo Teta, y agregó: “El hallazgo nos ayuda a conocer mejor nuestra biodiversidad, que es el primer paso para poder protegerla. La pérdida de biodiversidad representa una amenaza real para el bienestar de los seres humanos: un conocimiento incompleto de la misma compromete nuestra habilidad para entender problemáticas sociales complejas, que van desde la seguridad alimentaria hasta la salud pública o el ordenamiento territorial”.


Una especie única de las sierras cordobesas

Los ejemplares de esta especie animal fueron encontrados en la Sierra de Guasapampa, en el Parque Nacional Traslasierra, oeste de la provincia de Córdoba. Un paisaje de afloramientos rocosos y grietas naturales que forma parte de la ecorregión del Chaco seco central de Argentina.

“Si bien no esperábamos encontrar un hallazgo de tanta relevancia como el descubrimiento de un nuevo género y especie, contábamos con algunos antecedentes que sugerían su posible existencia. Diversos pobladores locales y registros ocasionales mencionaban la presencia de un roedor similar a una chinchilla, aunque de menor tamaño y caracterizado por una cola larga y peluda”, señala Julián Mignino, arqueólogo del IDACOR. 

A partir de los resultados obtenidos y de los indicios disponibles, en el año 2022 los investigadores conformaron un equipo integrado por especialistas de distintas disciplinas e instituciones para desarrollar estudios sobre pequeños mamíferos adaptados a los ambientes áridos del norte de Córdoba. En 2023, impulsaron un nuevo proyecto focalizado en el Parque Nacional Traslasierra con el objetivo de localizar e investigar a este enigmático animal. 


“Su hallazgo demandó un esfuerzo de campo excepcional, que incluyó extensas caminatas, numerosas jornadas de observación y largas horas de espera en condiciones ambientales difíciles. Finalmente, hacia el cierre de la campaña realizada en abril de 2023, logramos dar con este hallazgo”, agrega Mignino.

Apnoctomys conicetorum es un octodóntido de tamaño mediano, similar en dimensiones generales a especies cercanas pero distinguible por una combinación única de caracteres externos, craneales y dentarios que permiten reconocerlo como un taxón nuevo.

Para determinar su identidad, los especialistas combinaron estudios morfológicos con análisis moleculares basados en ADN. La muestra incluyó 290 ejemplares pertenecientes a ocho géneros y quince especies actuales de Octodontidae.

Los resultados indicaron que las diferencias genéticas observadas son comparables a las que existen entre otros géneros reconocidos dentro de la familia de Octomys, pero que se trata de un linaje evolutivo independiente. Los análisis filogenéticos ubicaron a Apnoctomys conicetorum, el reciente hallazgo, como el pariente más cercano de Octomys, un roedor distribuido principalmente en ambientes áridos del oeste argentino.

Según las estimaciones realizadas por los investigadores, ambos linajes se separaron durante el Plioceno temprano, hace más de cuatro millones de años. Esto significa que la nueva especie representa una rama evolutiva independiente con una larga historia propia, endémica de la región de las sierras de Córdoba.

 “En biología, una especie nueva se describe cuando los estudios demuestran que un organismo posee características propias que lo diferencian claramente de otras especies conocidas. Sin embargo, en este caso, los resultados mostraron algo aún más excepcional: además de representar una especie no descrita, este roedor poseía una combinación única de rasgos anatómicos y genéticos que no permitía incluirlo dentro de ninguno de los géneros conocidos en la familia Octodontidae. Por esa razón, fue necesario describir no sólo una nueva especie, sino también un nuevo género; es decir, una categoría taxonómica superior que agrupa especies con origen evolutivo común”, puntualiza Agustina Ojeda, investigadora del IADIZA.

Un aporte al conocimiento sobre la biodiversidad argentina

La descripción de un nuevo género de mamífero viviente en el siglo XXI constituye un acontecimiento poco frecuente y pone de manifiesto que todavía existen áreas y linajes insuficientemente estudiados, incluso en regiones que han recibido atención científica durante décadas.

El descubrimiento pone de relieve la importancia de sostener las investigaciones de campo y los estudios interdisciplinarios que combinan biología, morfología, genética, arqueología y paleontología; así como sobre la necesidad de profundizar los estudios sobre su distribución, ecología y estado de conservación.

En este sentido, Pablo Teta sostiene que “la colección, procesamiento, identificación y catalogación de organismos para que sean debidamente almacenados en colecciones biológicas representan pasos insoslayables para avanzar en el conocimiento taxonómico, que es a su vez el que sienta las bases para un uso racional y sostenible de los recursos naturales”.

Si bien los mamíferos constituyen uno de los grupos animales más estudiados del país, todavía existen especies y linajes desconocidos para la ciencia.

“En promedio se ha descripto una especie nueva para la ciencia por cada año durante los últimos 40 años; solo entre 2020 y 2025, se han reconocido 21 especies nuevas de mamíferos para Argentina (4,2 especies por año), 15 de ellas posiblemente endémicas. Por cada especie nueva registrada en el campo, se ha reportado otra a partir de materiales depositados en colecciones. A nivel mundial, el último recuento realizado indica que actualmente se reconocen 6836 especies de mamíferos, aunque algunas proyecciones sugieren que el número total rondaría las 8500-9000 especies”, subraya Pablo Teta.

"Con el hallazgo de Apnoctomys conicetorum el conocimiento sobre la biodiversidad argentina continúa expandiéndose", concluye una comunicación del Conicet.

 

 

Fuente: La Nueva Mañana

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