
Una pareja importó una casa desde China: "Nos convenía más que construir"
Con terreno propio y plazo ajustado para desalojar, Leticia Leites y su marido optaron por una vivienda modular de 72 m² adquirida por Internet.
La necesidad de encontrar una solución habitacional en poco tiempo llevó a una familia de la ciudad de Santa Fe a tomar una decisión poco habitual: importar una vivienda prefabricada desde China. La experiencia comenzó cuando María Leticia Leites y su esposo recibieron el aviso de que debían dejar la casa que alquilaban y, con un terreno propio disponible, descartaron la construcción tradicional por los tiempos y los costos.
"Nos daban seis meses para dejar el alquiler. Ya teníamos el terreno y los planos para construir una casa de material, pero no llegábamos. Empezamos a averiguar por casas modulares de Argentina y, comparando precios, nos convenía traer una de China", contó Leites en Viva la Radio por Cadena 3 Rosario.
La compra no fue tan simple como una operación por internet. Según explicó, primero investigaron distintas empresas y luego recurrieron a un importador que se encargó de verificar la existencia de la firma, gestionar la documentación y realizar los trámites aduaneros.
"No es como comprar una remera o un par de zapatillas. Necesitás permisos, aprobaciones y alguien que haga todo el proceso de importación", señaló.
La familia eligió un modelo de 72 metros cuadrados con tres habitaciones y un baño. Tras definir terminaciones, pisos, aberturas y otros detalles, la empresa tardó alrededor de un mes en fabricar la vivienda. Luego pasó otros dos meses en viaje hasta llegar al país.
Una vez que el contenedor arribó al puerto, debieron contratar el traslado hasta el terreno y una grúa para colocarlo sobre las bases previamente construidas. Sin embargo, el montaje terminó siendo mucho más rápido de lo que imaginaban.
"Entre una hora y una hora y media ya estaba abierta. Éramos unas quince personas entre familiares y amigos. Yo filmaba y ellos trabajaban", recordó.
La vivienda llegó prácticamente terminada. "Trae el piso colocado, las paredes pintadas, las puertas, las ventanas, las persianas, el amoblamiento de cocina, el baño completo y todas las instalaciones eléctricas y sanitarias. Después solo hay que hacer las conexiones al terreno y colocar algunas terminaciones", explicó.
Uno de los aspectos que más llamó la atención fue el costo final. Luego de sumar el valor de la vivienda, el transporte, la grúa, las bases y las conexiones, la inversión rondó los 700 dólares por metro cuadrado.
"Hicimos todos los números. Con todo incluido nos quedó en unos 700 dólares el metro cuadrado. Habíamos consultado en Argentina y las casas modulares estaban entre 1.000 y 1.200 dólares el metro cuadrado", afirmó.
La familia se mudó hace dos meses y asegura que, hasta el momento, la experiencia es positiva. Solo registraron una pequeña filtración durante una lluvia intensa, que solucionaron con una membrana.
"Tuvimos una gotera muy chiquita en una unión del techo, pero se arregló enseguida. Después de eso no tuvimos inconvenientes. La casa es termoacústica y estamos muy conformes", sostuvo.
La llegada del contenedor también despertó la curiosidad de los vecinos. "Fue un revuelo en el barrio. Pasaba mucha gente a mirar, sacar fotos y preguntarnos cómo era por dentro. A varios les interesó la idea para hacer un quincho o un consultorio", contó.
Aunque el plan inicial era utilizar la vivienda como una solución transitoria hasta construir la casa de material que habían proyectado, hoy la familia ya no está tan segura de cambiarla. "La compramos pensando en construir más adelante, pero la verdad es que está tan buena que ahora estamos viendo si seguimos viviendo acá", concluyó.
Fuente: Cadena 3