
MURIÓ EL COMODORO CARLOS RINKE, EL "NUMERAL DE HIERRO" DE LA GUERRA DE MALVINAS
El corresponsal de guerra Nicolás Kasanzew recordó en diálogo con Radio Verdad al piloto de la Fuerza Aérea Argentina y destacó su valentía durante los combates contra la flota británica. “Prácticamente le salvó la vida” a su compañero Pablo Carballo, relató.
El comodoro retirado y veterano de la Guerra de Malvinas Carlos Alfredo Rinke falleció a los 70 años. Nacido el 17 de febrero de 1956, tenía 26 años cuando partió a defender a la Argentina en 1982, como piloto de los aviones A-4B Skyhawk del Grupo 5 de Caza de la Fuerza Aérea Argentina.
Tras conocerse la noticia, el periodista y corresponsal de guerra Nicolás Kasanzew, quien permaneció en las islas hasta horas antes de la rendición, dialogó con Radio Verdad y reconstruyó parte de la historia del hombre conocido como el “Numeral de Hierro”.
Según explicó Kasanzew, el apodo se lo puso su jefe y compañero de vuelo, el entonces capitán Pablo Carballo, por la confianza que le inspiraba durante las misiones. “Podía totalmente confiar en él, sabía que tenía las espaldas cubiertas”, señaló.
Como ejemplo, recordó un episodio en el que Carballo creyó que su avión había sido alcanzado y se preparaba para eyectarse. Rinke decidió revisar los daños antes de que lo hiciera y comprobó que la aeronave todavía podía volar. “Prácticamente le salva la vida”, destacó Kasanzew, quien explicó el enorme riesgo que implicaba una eyección, especialmente sobre el mar.
Un ataque que quedó en la historia
Kasanzew también recordó la participación de Rinke junto a Carballo en el ataque del 25 de mayo contra la fragata británica HMS Broadsword. Ambos pilotos volaron a muy baja altura, bajo el fuego enemigo, y lograron poner fuera de combate al buque.
El periodista señaló que el episodio quedó registrado incluso en relatos británicos y remarcó que los pilotos argentinos llegaron a poner en jaque a una de las flotas más poderosas del mundo.
Sin embargo, lamentó que figuras como Rinke no tengan el reconocimiento que merecen entre el público general. “En nuestro país, su nombre no es conocido por el gran público”, afirmó, y consideró que muchas veces es necesario recurrir a fuentes británicas para conocer la dimensión de las acciones de los combatientes argentinos.
Al despedirlo, Kasanzew expresó: “El Palo Rinke, que Dios lo tenga a su diestra”. Y dejó una reflexión final sobre la muerte del veterano: “Tenemos que pensar en cada muerte, ser un poco mejores antes de irnos”.
La partida del “Numeral de Hierro” enluta a sus familiares, camaradas y a quienes mantienen viva la memoria de los héroes de Malvinas.